Por qué el contrapiso debe quedar perfecto bajo un vinilo
Un vinilo pegado de 2 mm no esconde nada: juntas de baldosa, fisuras, restos de mortero y hasta marcas de palustre aparecen como líneas o bultos cuando la luz entra rasante por una ventana. A eso se le llama telegrafiado, y no se corrige después de instalar.
Por eso la preparación a veces toma más tiempo que la instalación. Lijamos con pulidora, rellenamos fisuras, aplicamos imprimante y, si hace falta, una capa de autonivelante de 2 a 5 mm que deja la superficie lisa y absorbente para el pegante.
Si la base tiene daños de fondo, como placas fisuradas o pisos que suenan huecos, primero pasa por nuestro servicio de reparación de pisos y contrapisos. El adhesivo lo elegimos según la ficha del vinilo, de marcas como Bostik, Mapei o Sika.